Son casi 10 kilómetros de asfalto destruido y sin señalización a la altura del pueblo de Ñacuñán. El camino une General Alvear con la ruta 7. Vialidad provincial explicó que hubo demoras por cambios en el proyecto.
Hubo una concentración frente al negocio. También reclamaron mayores medidas de seguridad para toda la zona.